
Como llevamos haciendo año tras año, este año hemos querido centrarnos en uno de los elementos claves del espacio público de las ciudades: las fuentes públicas de agua potable de libre acceso en Murcia, para visibilizar y denunciar la mala gestión urbana que nos rodea, recordando que disfrutar de nuestros espacios públicos de manera saludable es un derecho que debemos exigir. Puedes ver aquí y aquí otras informaciones que hemos publicado.
¿Por qué importan las fuentes?
Otro año más el calor ha llegado a nuestra ciudad sin que su diseño urbano así como su gestión por parte del Ayuntamiento hayan incorporado cambios significativos para mejorar la resiliencia de la ciudad y, por tanto, permitir que Murcia se adapte a sus altas temperaturas.
En una ciudad que alcanza habitualmente los 40 grados en verano, las fuentes de agua potable no son un adorno, sino una infraestructura pública básica de adaptación climática y salud urbana. Organizaciones como Greenpeace subrayan que el acceso universal al agua fomenta la hidratación, reduce plásticos y previene golpes de calor, especialmente en grupos vulnerables.


Salud Pública: Más del 4% de la mortalidad estival en ciudades europeas se atribuye a las islas de calor urbanas. Mientras el consenso científico pide ciudades más verdes, las fuentes son el recurso inmediato para seguir las recomendaciones sanitarias de hidratación frecuente.
Contexto Climático en Murcia: Según datos de la AEMET y estudios de David Espín Sánchez, las temperaturas mínimas estivales y las noches tropicales en Murcia están aumentando significativamente (0,2 °C por década). El calor ya no es solo estival; mayo de 2026 registró temperaturas 1 °C por encima de la media.
«En la Región del Agua para Todos y en una ciudad que aspira a ser Smart City, conocer el estado real de las fuentes públicas es una cuestión básica de transparencia y calidad urbana.»
¿Cuántas fuentes necesita Murcia?
No existe una norma fija, pero se considera buena práctica disponer de una fuente cada 500 metros. En Murcia, dadas sus temperaturas extremas, lo razonable sería una densidad de una fuente cada 300-400 metros (unos 4 minutos caminando) en ejes peatonales, parques y zonas infantiles.
Actualmente, Murcia presenta una situación desfavorable frente a otras capitales: mientras Madrid tiene una fuente por cada 1.558 habitantes y Barcelona una cada 963, los datos municipales situaban a Murcia en una cada 3.026 habitantes antes de nuestra auditoría.
¿Qué hemos encontrado?
Del mapa municipal al agua real
El censo realizado por los colaboradores de MurciaLab para contrastar la app TuMurcia revela una desconexión total entre el inventario oficial y la calle.
El listado municipal recoge fuentes que ya no están, fuentes que existen pero no funcionan y fuentes situadas en zonas caninas, las cuales, su diseño impide que sean usadas por las personas que tienen un fin claro, la hidratación de los perros que usan sus zonas caninas específicas. Al final, el número de fuentes útiles para beber es mucho menor que el que sugiere el inventario.

Fuente: Elaboración propia a través de las observaciones realizadas.
“Apenas el 43% de las fuentes del listado oficial de TuMurcia están disponibles para que una persona beba agua y pueda hidratarse.”
Desigualdad territorial
La falta de fuentes públicas en funcionamiento no se reparte por igual en el municipio. Contar fuentes es solo una parte del análisis. La otra es mirar dónde están y cuánta población vive, pasa o utiliza cada zona.
Centro Urbano: más población no significa más fuentes
El análisis muestra que incluso en el área urbana consolidada existen diferencias importantes. En barrios con una población elevada aparecen solo una o dos fuentes operativas, y también hay zonas céntricas sin ninguna fuente en funcionamiento.

Fuente: Elaboración propia a través de las observaciones realizadas. Datos censales CREM (2025)
Este punto es importante porque el centro no se explica solo por la población residente. También concentra desplazamientos diarios, actividad comercial, centros educativos, equipamientos públicos, paseos y espacios de estancia. Es una parte de la ciudad que usan muchas más personas de las que viven en ella.
La situación es especialmente llamativa porque el centro debería ser la zona con una red más continua, accesible y fácil de mantener. Sí incluso en el área urbana principal aparecen vacíos o dotaciones mínimas, el problema no puede explicarse únicamente por la dispersión territorial de Murcia.
Pedanías: una desigualdad más amplia
Al ampliar el análisis al conjunto del municipio, la desigualdad territorial se hace más evidente. Muchas pedanías cuentan con una o dos fuentes operativas pese a tener miles de habitantes. Otras no disponen de ninguna fuente pública para beber en funcionamiento.

Fuente: Elaboración propia a través de las observaciones realizadas. Datos censales CREM (2025)
Esto significa que el acceso al agua potable en la calle depende mucho del lugar donde se viva. En un municipio extenso y disperso como Murcia, esta diferencia tiene consecuencias claras: no es lo mismo pasear, hacer deporte, acompañar a menores o desplazarse a pie en una zona con varias fuentes operativas que hacerlo en una zona donde no hay ninguna o donde la única fuente disponible no funciona.
Aquí aparece una segunda brecha. La primera era la distancia entre el inventario municipal y la realidad. La segunda es territorial: esas 91 fuentes no garantizan una cobertura equilibrada para la población del municipio.
La frontera invisible para beber agua: el río Segura
Uno de los hallazgos más duros aparece al dividir el centro urbano entre la zona norte y la zona sur del río Segura

Fuente: Elaboración propia a través de las observaciones realizadas.
El resultado es contundente: en la zona norte del centro urbano hemos localizado 31 fuentes públicas para beber que funcionan. En la zona sur, solo 2. Es visible que en la zona norte de la ciudad hay mayor población, pero si dividimos el número de fuentes por habitante, nos encontramos con el escalofriante dato de que en la zona norte encontramos 1 fuente por 3.715 habitantes, mientras que en el sur sólo hay 1 fuente por cada 27.100 habitantes.
“El ratio de número de habitantes por fuente disponible y funcionando evidencia una exagerada desigualdad en los barrios al sur del río Segura ya que este es hasta 7 veces menor que en la zona norte.”
La zona sur del centro urbano no es un espacio vacío ni marginal en términos de uso de ciudad. Es un área residencial, de paso, con equipamientos, actividad cotidiana y conexión con barrios y pedanías del sur. Además, incluye uno de los barrios más poblados del municipio. Sin embargo, la red de fuentes públicas no acompaña esa realidad urbana.
Las fuentes de Murcia: una distribución sin estrategia
La red azul es la infraestructura urbana del agua destinada a mejorar el confort térmico y la resiliencia climática de las ciudades. Murcia no cuenta con una distribución de sus fuentes para cubrir, al menos, el centro de la ciudad, es decir, carece de una red azul.

La red actual de fuentes en Murcia se compone de puntos aislados que no logran formar un corredor azul continuo ni un mallado homogéneo, lo que impide que el agua acompañe de forma efectiva los recorridos cotidianos de la ciudadanía. A diferencia de otros equipamientos, la utilidad real de una fuente depende de su integración estratégica en paseos, colegios y zonas comerciales, pero el diagnóstico revela vacíos críticos y una ausencia de estructura territorial coherente que va mucho más allá de simples fallos de mantenimiento puntual
Sin dar servicio a equipamientos
También hemos analizado si en el centro de la ciudad estas fuentes dan servicio a equipamientos como colegios, institutos o centros deportivos.

La colocación de las fuentes públicas debe planificarse de manera que maximice el servicio al mayor número de ciudadanos. Eso se puede hacer situando las fuentes en zonas de gran afluencia, o cerca de espacios con gran afluencia de población.
Inventario municipal desactualizado
El Ayuntamiento mantiene en su aplicación fuentes que desaparecieron hace más de una década (fotos de 2014). Además, se inflan los datos incluyendo fuentes caninas donde, en la práctica, solo 4 de las analizadas permitían el consumo humano con mínima comodidad. También se han encontrado fuentes existentes y activas que el Ayuntamiento no reconoce en sus mapas, como en Los Garres, evidenciando una gestión de datos deficiente
Algunos ejemplos de fuentes desaparecidas:
Jardín Pintor Rosique – última foto enero 2014
Jardín del Sauce – última foto marzo 2015
Zona Verde Calle Corregidor Pueyo – ultima foto enero 2014
Plaza Juan Molina Olivero – última foto mayo 2018
Paseo Central 2 Avenida Colón – última foto abril 2016
Jardín Príncipe Felipe – última foto septiembre 2022
Comparativa con otros municipios
Si comparamos las 91 fuentes reales de Murcia con los datos oficiales de otras ciudades mediterráneas, la brecha es alarmante:
- Valencia: 822 fuentes (1 cada 1.023 hab.) y 77 de agua refrigerada.
- Málaga: 350 fuentes (1 cada 1.712 hab.).
- Murcia (Realidad): 91 fuentes (1 cada 5.268 hab.).
Datos abiertos: el derecho a saber dónde está el agua
A diferencia de Málaga, Valencia o Madrid, que ofrecen sus inventarios en formatos reutilizables (CSV, GeoJSON), Murcia no publica un listado descargable. Sin transparencia, la ciudadanía no puede auditar el servicio ni proponer mejoras basadas en datos.
Esa falta de información pública obliga a vecinos y asociaciones a rehacer desde cero un trabajo que el Ayuntamiento debería tener ordenado. Y eso empobrece el debate. Porque cuando una ciudad no publica sus datos, no solo dificulta el análisis: también reduce la capacidad ciudadana para señalar problemas, comparar barrios y exigir mejoras.
Conclusiones
La auditoría concluye que la red es insuficiente, desigual y está mal mantenida y carece de una estrategia para dar un servicio eficaz. La ciudad se ha convertido en un espacio de superficies duras donde el ciudadano debe recurrir al sector privado para beber agua. A diferencia de modelos como el de París, donde la fuente es patrimonio y refugio climático, en Murcia se percibe como un elemento secundario.
Propuestas
Desde MurciaLab exigimos la aprobación de un Plan Director de Fuentes Públicas e Infraestructura Azul Urbana:
- Reparación Urgente: Poner en funcionamiento las fuentes rotas y actualizar el inventario antes del próximo verano.
- Red de Proximidad: Garantizar una fuente cada 300-400 metros en zonas sensibles.
- Equidad Territorial: Priorizar barrios del sur y pedanías con baja cobertura.
- Integración de Acequias: Usar la red histórica para refrescar el ambiente y sostener vegetación.
- Transparencia: Publicar fichas detalladas de cada fuente en el Geoportal municipal con datos abiertos.
“Beber agua en la calle no debería ser una excepción. Caminar por espacios frescos tampoco.”
Metodología
Estudio de campo realizado entre el 23 de mayo y el 5 de julio de 2026 por voluntarios de MurciaLab. Se utilizó la app «TuMurcia» como base y se verificaron los puntos mediante formularios digitales geolocalizados y registro fotográfico
Puedes leer informe completo aquí:
